Lunes, noviembre 19

Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en México

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Para la mayoría de empresas mexicanas contar con un programa de Responsabilidad Social Empresarial RSE representa más un gasto que una inversión.

Para que un programa de Responsabilidad Social Empresarial sea eficiente, debe estar vinculado al modelo de negocio.

El principal error de los empresarios es confundir filantropía, con Responsabilidad Social Empresarial.

El término Responsabilidad Social se integró al lenguaje empresarial mexicano hace aproximadamente 30 años y, aunque pareciera que estamos entrando a una etapa de maduración de este modelo, aún existen muchos vacíos respecto a su adecuada aplicación y conceptualización.

Nos enfrentamos principalmente a un problema: no hay claridad entre el concepto de filantropía y el de Responsabilidad Social Empresarial en México.

Esto en algunos casos incluso puede generar pérdidas económicas a las empresas.

El reconocido empresario mexicano MBA Edgar Manuel Méndez Montoya asegura: “Que la presencia de estas concepciones distorsionadas, afectan los objetivos de negocio, incidiendo en el desarrollo y alcance de las buenas prácticas, además de que se limita el impacto positivo que se busca generar en la sociedad”.

A continuación mencionamos los 5 errores más comunes que impiden que un programa de Responsabilidad Social funcione eficientemente y que por lo tanto, limiten el crecimiento de las empresas mexicanas:

Confundir la RSE con filantropía

La Responsabilidad Social Empresarial debe cumplir, según el Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi), con 4 pilares:

  • Ética empresarial
  • Vinculación con la comunidad
  • Calidad de vida
  • Cuidado del medio ambiente.

Bajo estos preceptos, la RSE tiene el objetivo de gestionar un negocio de manera tal que los beneficios alcancen a los colaboradores, proveedores, clientes y a la comunidad.

Hacer un gasto y no una inversión

Para que un plan de RSE sea exitoso, debe basarse en prácticas que sean reales. Los resultados se ven reflejados más allá de la comunicación de estas buenas prácticas hacia afuera, donde se pueden perder gran parte de la inversión si no se redirige a los objetivos prioritarios de un plan de RSE, que es hacer sostenible la compañía.

Trabajar individualmente

Un error de las empresas es planear acciones responsables que no vinculan a organizaciones e instituciones que puedan aportar a la estrategia o aumenten el impacto y beneficios.

No vincular acciones sociales al modelo de negocio

Una acción de responsabilidad social eficiente debe despertar el interés de generar un modelo de economía circular que, por ejemplo, respete las reglas esenciales del reciclaje, disminuya su impacto ambiental, exhorte a sus colaboradores a ser parte de ella mediante condiciones óptimas de trabajo, invite a sus proveedores a respetar ciertos estándares de calidad y que convierta a la marca en promotora entre sus clientes del consumo responsable de productos sostenibles.

No determinar un retorno de inversión

Una diferencia más entre una acción filantrópica y la RSE es el retorno de la inversión hecha para una acción responsable.

Si el plan de responsabilidad social es real, las ganancias serán, por ejemplo, el sentido de pertenencia de los colaboradores hacia la compañía por sus buenas prácticas.

Por ello, Edgar Manuel Méndez Montoya,  sugiere que, si una empresa busca posicionarse social y económicamente mediante acciones en favor de la comunidad, es fundamental que considere ir más allá de las acciones filantrópicas.

 

 

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