Domingo, noviembre 18

¿Hemos alcanzado el techo de los MBA?

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La competencia de los cursos en Internet y los precios, cada vez más elevados, han provocado una caída de las solicitudes en EEUU, pese a que siguen aumentando en Asia y Europa.

En su apogeo, el curso principal de MBA de la Escuela de Negocios Tippie de la Universidad de Iowa tenía 240 alumnos cada año. Ahora sólo tiene 35. Y cuando la promoción de este año se gradúe a finales de mayo, el curso de dos años se acabará, 57 años después de su creación. Es el final de una era para Sarah Fisher Gardial, la decana de Tippie, quien tuvo la poco envidiable responsabilidad de anunciar el cierre del curso hace catorce meses.

En ese momento Tippie ocupaba el puesto 84 en la clasificación de Financial Times de los mejores cursos de MBA del mundo, y el anuncio por sorpresa del cierre provocó el enfado de estudiantes, personal docente y ex alumnos. Los más indignados eran estos últimos, porque consideraban que el cierre devaluaba un título que les había supuesto una inversión considerable, tanto en dinero como en horas robadas al trabajo. “En las redes sociales nos atacaron despiadadamente. Fue una reacción emocional a la que no pudimos hacer frente”, dice Gardial sobre los cientos de exalumnos de Tippie que expresaron su enfado en Twitter y Facebook.

El cierre de un curso tan prestigioso indica que las personas que quieren ascender en las empresas han perdido algo de fe en los MBA, debido al tiempo que tienen que dedicar a estudiar para obtener un título cuya matrícula asciende a 100.000 dólares o más en la mayoría de las principales escuelas de negocios de EEUU. Por lo tanto, mucha gente prefiere hacer cursos más cortos que cuestan menos dinero o decide directamente no estudiar un MBA.

Pocas escuelas han llegado tan lejos como Tippie, pero se prevé que otras también pondrán fin a sus cursos de MBA en los próximos años. Algunas universidades líderes, como el King’s College de Londres, han abierto escuelas de negocios que no imparten cursos de MBA porque sus asesores ya no ven la necesidad de ofrecerlos.

El MBA tiene un significado que va más allá de su importancia comercial para una escuela de negocios. Gardial señala que el principal MBA de dos años de Tippie perdía 1,5 millones de dólares al año cuando se tomó la decisión de cerrarlo. “Fue una decisión difícil para mí, porque el MBA está muy arraigado en mi vida. Mi primer trabajo en la gestión de instituciones docentes fue dirigir el curso de MBA a tiempo completo de la Universidad de Tennessee. Pero esa no es una razón suficiente para seguir manteniendo el de Tippie”.

El primer curso de MBA lo impartió la Escuela de Negocios de Harvard en 1908 con 80 alumnos. En 1930 la cifra había subido a 1.070 y otras escuelas también impartían cursos. Muchas personas consideraban que hacer un MBA era un paso imprescindible para cumplir el sueño americano. Pero en los últimos cuatro años el interés por los cursos de MBA a tiempo completo ha ido disminuyendo en su país de origen.

“Creo que los MBA han alcanzado su límite. Hubo años muy buenos en EEUU en la década de 1980. Luego, con la aparición de los MBA europeos, hubo una explosión de cursos buenos, feos y malos. Ahora la situación se ha racionalizado un poco”, dice Arnoud De Meyer, exdecano del Insead y en la actualidad presidente de la Universidad de Administración de Empresas de Singapur.

Este año el número de solicitudes de ingreso en los cursos de MBA de dos años a tiempo completo disminuyó en el 70% de las escuelas de negocios de EEUU, según cifras del Graduate Management Admissions Council (GMAC). Este descenso se vio compensado por un crecimiento del 8,9% de las solicitudes de ingreso en escuelas de negocios de la región Asia Pacífico, un aumento del 7,7% en Canadá y un incremento del 3,2% en Europa.

Búsqueda de culpables

Sangeet Chowfla, presidente y consejero delegado del GMAC, da un giro positivo a las cifras al decir que la demanda global de cursos de posgrado en administración de empresas en la actualidad es “estable”. Sin embargo, las comparaciones realizadas por el GMAC muestran una disminución interanual del 0,02% y un descenso de las solicitudes para el 52% de los cursos. Los decanos de las escuelas de negocios de EEUU echaron la culpa de las anteriores caídas al “interés por la calidad”: los estudiantes querían rentabilizar al máximo los costes totales de sus cursos, que ascienden a más de 200.000 dólares en el caso del curso de MBA de dos años de la Escuela de Gestión para Graduados de Stanford, y sólo estaban interesados en unas pocas escuelas muy prestigiosas. Pero las cifras de 2018 muestran que también ha bajado la demanda de cursos de MBA de instituciones de primer nivel, como Harvard, la Escuela de Negocios Fuqua de la Universidad de Duke y la Escuela de Negocios Haas de la Universidad de California en Berkeley.

Algunos incluso han echado la culpa del descenso a la presidencia de Donald Trump y a la impresión de que EEUU está cerrando sus puertas a los estudiantes extranjeros, que constituyen un porcentaje importante del alumnado de muchos cursos de MBA. Pero el problema viene de antes. Bill Boulding, decano de Fuqua, donde las solicitudes de MBA han bajado un 6% este año, dice que sería “exagerado” echar la culpa a Trump del descenso. Aunque no descarta el efecto de los mensajes del presidente contra la inmigración, cree que un factor más importante son las restricciones prolongadas de los visados de trabajo para los estudiantes extranjeros, muchos de los cuales ahora prefieren ir a escuelas de Canadá, Australia y Europa. “Esta situación se ha ido reforzándose durante varios años. Creo que otras escuelas estadounidenses de nivel inferior cerrarán sus cursos de MBA en el futuro”, dice Boulding.

Boulding insiste en que la demanda de cursos de MBA tradicionales no está disminuyendo porque la gente considere que la enseñanza es menos relevante, sino que el problema es que ahora hay muchas maneras de adquirir estos conocimientos, ya sea haciendo cursos en Internet o másteres especializados.

Geoffrey Garrett, decano de la Escuela Wharton de la Universidad de Pennsylvania, señala que hay una “bifurcación” en el mercado de MBA. Por una parte, hay personas que aún están dispuestas a pagar mucho dinero por estudiar en las mejores escuelas de negocios y es probable que el número de clases presenciales aumente en los cursos que imparten. Pero, por otra parte, para muchas otras el coste y la comodidad son cada vez más importantes. Las escuelas situadas en lugares poco accesibles y con poco dinero están impartiendo cada vez más cursos en Internet.

Bonanza económica

Otro factor en EEUU es que la economía está en auge -el PIB creció a un ritmo interanual del 3,5% en el tercer trimestre- y el mercado laboral está mejorando, por lo que las personas están menos dispuestas a dejar de trabajar para volver a estudiar a tiempo completo por temor a perder posibilidades de ascenso. Stacy Blackman, directora de un servicio de asesoramiento de solicitudes de MBA desde 2001, cree que para las instituciones de primer nivel de EEUU las disminuciones de este año son parte de un ciclo del cual se recuperarán. Pero es menos optimista con respecto a las escuelas de menor prestigio. “La calidad siempre será lo más importante. El mercado de programas de MBA con peor valoración puede estar llegando a un punto de saturación”.

Los decanos de las escuelas de negocios más prestigiosas a nivel mundial son optimistas. “Si tuviera la edad de nuestros estudiantes, definitivamente cursaría un MBA”, dice Glenn Hubbard, decano de la Escuela de Negocios de Columbia. Defiende el curso de MBA de dos años a tiempo completo de su institución, que cuesta 110.978 dólares para los primeros 12 meses, excluyendo viajes de estudios y eventos del club de estudiantes. “Hacer un MBA ofrece enormes oportunidades. La gente aprende ideas y soluciones”, señala Hubbard.

La escuela de negocios de la Universidad de Illinois, que tenía una demanda modesta para su curso de MBA a tiempo completo, ha lanzado un curso de MBA internacional de 22.000 dólares. “Aunque la demanda global ha disminuido bastante, el número de cursos y másteres especializados alternativos ha aumentado. Aparte de las 20 mejores escuelas, hay muy pocas que estén creciendo”, dice su decano Jeffrey Brown.

Ted Snyder, profesor de la Escuela de Administración de Empresas de Yale, es más contundente y sostiene que la proliferación ha “arruinado” al sector: “¿Por qué necesitamos 10.000 escuelas de negocios en el mundo?”. Sin embargo, es cauteloso a la hora de pronunciarse sobre si se ha llegado a un punto de inflexión definitivo en los MBA: “Hace una década empezó un cambio lento en el campo de los MBA y ahora las escuelas de segundo nivel son cada vez más agresivas rebajando los precios”.

Adam Palmer dejó su trabajo como investigador asociado en Dupont y llevaba dos días en el curso de MBA de Tippie cuando el organizador del curso les dijo a él y a sus compañeros de su clase que su promoción sería la última. “Nos sentimos como si nuestro mundo se hubiera hundido”, dice el joven de 28 años. Palmer había ido a Tippie por iniciativa de su tío y había rechazado la oferta de otra escuela. “Durante los dos meses siguientes pensaba que debería haber aceptado la oferta de la otra escuela cuatro o cinco veces al día. Queríamos que la escuela nos garantizara que las empresas seguirían viniendo al campus”.

A pesar de la incertidumbre sobre lo que la desaparición del MBA de Tippie significará para sus perspectivas laborales en el futuro y de tener que pagar una deuda de unos 30.000 dólares, Palmer ahora no se arrepiente de su decisión de ir a Tippie. Consiguió un trabajo en prácticas en la cadena de farmacias CVS Health durante el verano y tiene la esperanza de trabajar en análisis de datos después de graduarse. Sin embargo, la historia de Tippie podría reforzar la creciente opinión en EEUU de que la mejor vía para avanzar en el mundo de los negocios ya no es hacer un MBA tradicional a tiempo completo.

http://www.expansion.com/expansion-empleo/desarrollo-de-carrera/2018/11/03/5bdcc10246163f22998b4673.html

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