Miércoles, noviembre 21

Conozca por qué crece la oferta de maestrías que no son MBA en escuelas latinoamericanas

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Las escuelas de negocios latinoamericanas apuestan hace rato por diversificarse hacia el mercado de maestrías especializadas, más allá de los MBA, para así responder a un mundo corporativo técnicamente más complejo. Y hoy esta oferta ya es mayoritaria.

 

Incauto lector, deténgase un segundo. Si usted está leyendo este especial, es de suponer que tiene la intención de dar un salto en su carrera, y por default, de seguro que lo que primero pensó fue en un MBA.

Si tiene dudas acerca de que esa es la mejor decisión, pues no quiere necesariamente convertirse en CEO ni que su trabajo sea un caso de estudio, sino que más bien quiere mejorar en un área compleja de experticia empresarial, siga leyendo…

Una de las tendencias más importantes que vive el mercado latinoamericano de posgrados en negocios es el crecimiento de programas de maestrías que no son MBA. Así lo demuestra esta investigación, que compara la oferta de MBA y programas afines a los negocios, pero que no son MBA (bautizados por nosotros como NOT-MBA). Considerando 34 escuelas de negocios de la región de amplio reconocimiento, el conjunto de ellas suma 112 distintos programas de MBA, versus 164 NOT-MBA. Y eso que varios de esos MBA tienen “apellidos” especializados, pues se enfocan a industrias particulares (como MBA “minero”) o áreas tradicionales del management, como finanzas o márketing.

“Los programas que no son MBA surgen en un contexto corporativo que se hace crecientemente más complejo, el que demanda la existencia de ejecutivos con habilidades específicas, muy sofisticadas, pero que no necesariamente requieren del desarrollo de liderazgo y conducción de equipos, como pasa con los MBA”, dice Alberto Trejos, decano de INCAE Business School de Centroamérica.

Según Trejos, esto ha obligado a las distintas escuelas de negocios a adaptar su oferta en aras de la empleabilidad de sus estudiantes. “Además, las nuevas generaciones comprenden la empleabilidad de otra manera. Ya no se trata de lograr necesariamente la más alta posición en la jerarquía de una gran empresa, sino hacer lo que les gusta, y lo que les gusta abre una diversidad enorme de campos”, dice.

Sin embargo, esa enorme diversidad de campos todavía es una expectativa más que una realidad, si se observa la caracterización de la oferta de programas NOT-MBA. Del total de ellos, más del 80% corresponde a áreas tradicionales del conocimiento del management, siendo las Finanzas el más recurrente, pues uno de cada cuatro programas NOT-MBA corresponde a esa área.

“En una primera etapa las escuelas de negocios ampliaron su oferta con maestrías creadas a partir de sus capacidades instaladas, y solo después fueron ofreciendo otras maestrías más pensadas en el mercado y la empleabilidad”, dice Trejos. Por eso, tal vez, se explique la alta frecuencia de programas como los de Finanzas, pero también los de Márketing, Economía, Operaciones y Recursos Humanos, los que históricamente fueron fundamentales como especialidades para conformar un programa MBA.

Según Gabriel Aramouni, director del Centro de Educación Empresarial de la Universidad de San Andrés de Argentina, los MBA y los NOT-MBA son complementarios y apuntan a públicos muy distintos. “El MBA está claramente orientado a experiencias de aprendizaje en términos de dirección general, más integradoras y transversales, lo que atrae a estudiantes con mayor edad y que ya vienen con una experiencia gerencial. En cambio, las maestrías de especialidades son para gente por lo general más joven, que trabaja en áreas determinadas y que busca ganar competitividad ahí, donde se desempeñan”, dice.

Esto coincide con otra tendencia asociada a los millennials, pues muchos de ellos llegan a la madurez profesional teniendo más de una maestría, pues tienden a alargar sus periodos de formación, ya que la mayor estabilidad material de sus padres les permite hacerlo al no tener que entrar temprano al mundo del trabajo. Esto es algo que se observa como positivo, pero siempre que se considere la probabilidad de la sobrecalificación que afecta la empleabilidad, lo que pasa en mucho menor medida si la apuesta es por un MBA.

Este auge de los NOT-MBA a nivel global ha despertado la vieja tradición de augurar el inicio del fin de los MBA. Después de todo el porcentaje de candidatos que consideran programas NOT-MBA ha aumentado de 15% en 2009 a un 23% en 2016, según un estudio de Graduate Management Admission Council para el mercado estadounidense. Además, la pesquisa señala que los candidatos que solo consideran programas de MBA disminuyó de 52% a 49% en el mismo periodo.

Sin embargo, al menos en América Latina, lo que parece estar pasando es que el mercado de los posgrados en negocios es todavía una galaxia en expansión, solo que el hemisferio de los NOT-MBA va mucho más rápido. “Siempre va a haber la necesidad de nuevos egresados de MBA, pues todavía se necesita más gente sénior que debe conducir equipos y fijar estrategias de crecimiento corporativo, en una región que todavía tiene mucho por crecer, pero hay que reconocer, que por ese mismo fenómeno, las maestrías especializadas se hacen cada vez más necesarias y específicas”, dice Nicolás Merener, decano de la escuela de negocios de la Universidad Torcuato Di Tella, también de Argentina.

https://mba.americaeconomia.com/articulos/reportajes/conozca-por-que-crece-la-oferta-de-maestrias-que-no-son-mba-en-escuelas

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